Vitalgrana coopera con el Misionero Maurice Nsambo en la región congoleña de Bokoro prestando ayuda económica para el proyecto educativo destinado a los niños pigmeos.

Vitalgrana, empresa especializada en la elaboración de productos derivados de la granada ha aportado 1.000 Euros al proyecto Bokoro, en la república democrática del congo, cuyo objetivo es alfabetizar y mejor la calidad en la enseñanza de los niños y jóvenes pigmeos de la región.

EL Centro de Desarrollo Comunitario de Bokoro  fue fundado en septiembre 2010,  en  ocasión del Centenario de la parroquia Santa Cruz , parroquia fundada por el Padre Jules Denis y los misioneros CICM en Bokoro en 1910. Actualmente, este centro está dirigido por el misionero Maurice Nsambo y su finalidad es contribuir en la formación, destinando proyectos a la población y particularmente en la juventud

Además, lograr la enseñanza primaria universal es el segundo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de Naciones Unidas. La educación contribuye a mejorar las condiciones de vida y romper el círculo de pobreza que sufren millones de niños en el mundo en desarrollo. Actualmente, unos 61 millones de niños no van a la escuela y las tasas más bajas de escolarización corresponden a África subsahariana, donde sólo el 65% de los niños y niñas en edad escolar tiene acceso a educación.

La iniciativa del proyecto Bokoro, respaldada por Vitalgrana brinda la oportunidad a los niños nativos de acceder a una educación de calidad y soñar con un futuro mejor, contribuyendo a la creación de una escuela para la formación elemental y primaria, un centro profesional para estudiar electricidad, carpintería, pintura, agricultura, costura, además  de material didáctico para la escuela y la biblioteca. Parte de los fondos también van destinados a la nutrición de la comunidad y a la formación y salario de los maestros, cuya situación en el Congo es totalmente precaria.

La educación es un derecho humano fundamental y decisivo para el desarrollo de los individuos y las sociedades.  Una niña escolarizada tendrá posibilidades de casarse más tarde y tener menos hijos. Además, sus hijos tendrán más posibilidades de sobrevivir, estarán mejor alimentados y recibirán una formación adecuada. Por otro lado, para el proyecto Bokoro es de gran importancia la educación en valores, transmitiendo a los niños conceptos moralmente positivos que se están perdiendo; solidaridad, respeto a los mayores, sentido del bien común, honestidad, valor del trabajo…

A pesar de que la mayoría de los países africanos no están plenamente integrados en la económica internacional, África también sufre las consecuencias de la crisis financiera actual. En primer lugar los bancos africanos encuentran mayores dificultades para poder acceder a los préstamos que los occidentales. Estos últimos, en plena crisis de liquidez, no pueden darles el dinero que necesitan, por lo que las empresas locales no logran obtener la financiación necesaria para poder expandir sus actividades. Esto frena la economía y por consiguiente se produce una perdida importante de puestos de trabajo.

Además, los gobiernos occidentales ocupados en ayudar a sus propios institutos de crédito y en garantizar los ahorros de sus ciudadanos tienen menos disponibilidad para financiar los programas africanos de ayuda al desarrollo. El Banco para el Desarrollo africano, por ejemplo, es financiado en gran parte desde el exterior del continente. Si ya era difícil que en tiempos de bonanza que los países occidentales mantuvieran sus promesas, en tiempo de crisis es aún más difícil

Vitalgrana, sensible a esta realidad, se suma a la iniciativa del Centro de Desarrollo Comunitario de Bokoro, poniendo de manifiesto su compromiso con la mejora de las condiciones y calidad de vida de esta comunidad, en este momento actual en el que se hace más necesario que nunca la responsabilidad moral y solidaridad por parte de las empresas, como agentes activos que además de contribuir al desarrollo económico, devuelven a la sociedad una parte de lo que la sociedad les reporta.

Vitalgrana sigue desde sus inicios un modelo empresarial socialmente responsable con la sociedad, guiado por la transparencia en la gestión, el cumplimiento de las recomendaciones en materia de buen gobierno, el respeto y preservación del medioambiente, la promoción de iniciativas sociales y culturales, la vocación por el consumidor, la calidad en el empleo, la gestión responsable de los recursos humanos, el compromiso con las comunidades o sectores sociales desfavorecidos y en definitiva, el compromiso en mayúsculas por una sociedad mejor.

En relación a ello, Manuel Esclapez, director de Vitalgrana, añade:  “El fomento de valores socialmente responsables impulsan nuestro trabajo diario, nuestros proyectos y nuestra visión empresarial. Queremos, pues, que sirvan también de impulso a la sociedad a la que pertenecemos, y con la que nos sentimos fuertemente implicados. Es necesario que las empresas del siglo XXI sigan una ética  y mantengan un compromiso real y socialmente responsable con su entorno para construir un mundo más sostenible”.

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