¿Tienes parásitos intestinales? Si quieres expulsarlos deberás secar las semillas de unas 8 granadas al sol. Si quieres hacerlos en casa directamente, puedes optar por colocarlas al horno a baja temperatura durante aproximadamente unas 7 horas. Una vez secas, machácalas con un martillo hasta conseguir una especie de polvo. Llena una cucharada sopera de ese polvo de semilla de granada y mézclala con medio vaso de zumo de piña sin azúcar. Tómalo unas 3 veces al día antes de comer nada.

¿Has cogido frío y estás resfriado y con tos? Exprime suficientes semillas de granada como para llenar media taza de zumo de granada fresco. Coge otra media taza de infusión de raíz de jengibre. Llena una cucharada sopera de miel. Mézclalo todo y tómatelo unas 3 veces al día, a poder ser, con las comidas.

¿Te duele la garganta y no sabes cómo hacer para que deje de doler?

Lava a conciencia la cáscara de una granada mientras hierves media taza de agua hasta su ebullición. Vierte la cáscara bien lavada dentro del agua hirviendo, tápala y déjala enfriar. Haz gárgaras con esta solución varias veces al día.

Arrugas, esa señal de que el tiempo pasa más rápido de lo que queremos… ¡Combátelas!

Coge un poquito de zumo de granada (exprimiéndolo tú mismo a poder ser) y mézclalo con unas gotitas de limón. Aplícalo sobre la cara. Repite este proceso 3 o 4 veces por semana inmediatamente antes de irte a dormir.

Otra opción es que cojas el aceite de la semilla de la granada (omega 5) y que lo apliques directamente sobre las zonas en que más arrugas tengas.

¿Tienes un grano o un absceso y no sabes cómo curarlo?

Coge la corteza de la granada y machácala hasta convertirla en polvo. Mezcla un par de gotas de aceite de mostaza caliente con el polvo de la corteza de la granada que has machacado antes hasta que se convierta en una pasta. Úntala con un bastoncillo de algodón sobre el absceso varias veces al día hasta que consigas secarlo. Rápido y sencillo.

Para las noches más tórridas con tu pareja… ¡Afrodisíacos!

Si mezclamos un vaso de zumo de granada, dos cucharaditas de miel y una de canela en polvo, conseguimos un potente afrodisíaco que conseguirá aumentar nuestro deseo. Tómalo unas 3 veces por semana. ¡Funciona!

¿Tienes problemas de halitosis o mal aliento?

No hay problema. Cada vez que acabes una comida, mastica una cucharada sopera de semillas de  granada. Pronto acabará ese calvario.

¿Diarrea? ¡Que no pueda contigo!

Hierve, durante 10 minutos aproximadamente, unos 30g de corteza de granada en un litro de agua. Déjalo enfriar y después pásalo por el colador. Bébete 2 o 3 tazas de este líquido, ya colado, y  di adiós a la diarrea.

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