Aunque con un poco de retraso, ya estamos en otoño. En esta estación del año la naturaleza es muy generosa y entre muchos de los frutos que ofrece está la granada.

 

Al natural, como postre, en zumo o en ensalada, la granada es una fruta deliciosa repleta de beneficios que ayudan a prevenir todo tipo de enfermedades. La granada se caracteriza por su gran poder antioxidante, lo que significa que es una fruta ideal para aportar a nuestro organismo los nutrientes que necesita para prevenir y reducir los efectos tan negativos de los radicales libres. Por tanto, ayuda a prevenir y reducir el proceso del envejecimiento.

Desde un punto de vista nutricional, la granada es muy rica en vitaminas, principalmente C y B2, y minerales (potasio, magnesio, hierro y calcio), además de aportar una interesante cantidad en hidratos de carbono y antioxidantes (betacarotenos).

La granada es la fruta del granado, un pequeño árbol frutal de la familia Lythraceae. Su tamaño es de entre unos 5 y 12 cm de diámetro y está envuelta en una corteza de color amarillento rojizo.

En el interior, se encuentran multitud de granos rojos llamados arilos, que son ricos en vitaminas, minerales, fibra y compuestos bioactivos. Los arilos son la parte comestible de la fruta y se pueden consumir tal cual o en forma de zumo.

 

¿Qué es lo que hace que la granada sea una fruta tan especial?

La granada destaca por sus potentes propiedades medicinales, que se deben principalmente a su contenido en dos sustancias únicas: las punicalaginas, que son antioxidantes muy potentes presentes en la corteza y en el zumo de la granada; y el ácido punícico, un tipo de ácido linoleico conjugado que se obtiene del aceite de las semillas (arilos) de la granada.

 

¿Para qué es beneficiosa la granada?

Hay evidencias científicas que han demostrado la eficacia del zumo de granada a la hora de disminuir la presión arterial, especialmente la sistólica, en pacientes con hipertensión.

Además, la inflamación crónica es la causa de enfermedades como la diabetes, el cáncer, el Alzheimer y las enfermedades cardiovasculares. Y las punicalaginas presentes en la granada tienen importantes efectos antiinflamatorios y pueden disminuir considerablemente la actividad inflamatoria.

Gracias a su contenido en ácido punícico, la ingesta de granadas puede ser realmente beneficiosa para combatir enfermedades cardiovasculares.

Varios estudios han descubierto que tanto el zumo de granada como el aceite de semillas de granada pueden disminuir los niveles de colesterol LDL y triglicéridos en sangre.

Además, también hay estudios que han revelado que el zumo de granada también puede proteger las partículas de colesterol LDL del daño oxidativo. Las infecciones por hongos y bacterias suelen ser muy comunes y la granada puede ayudar a combatirlas.

Un gramo de extracto de granada 30 minutos antes de empezar el ejercicio mejora considerablemente el flujo sanguíneo. Esto retrasa la aparición de fatiga y, por consiguiente, incrementa el rendimiento físico. Porque la granada posee un alto contenido de nitratos, sustancias con efectos positivos en el sistema circulatorio y en el rendimiento.

También hay estudios que confirman la eficacia del consumo de zumo o extracto de granada en el tratamiento del cáncer de próstata y la prevención de muerte por dicho cáncer.

Por otro lado, beber zumo de granada se ha asociado con una reducción de los síntomas que provoca la disfunción eréctil. La granada puede tener efectos positivos en el flujo sanguíneo del tejido eréctil.

La artritis es una enfermedad común caracterizada por la inflamación de las articulaciones. Puesto que la granada es un potente antiinflamatorio, puede resultar eficaz a la hora de tratar la artritis.

También existen estudios sobre la capacidad de la granada para mejorar la memoria en personas ancianas y prevenir los déficit de memoria en personas que acaban de ser operadas.

Y, por supuesto, también se ha convertido en un aliado fiel en la cosmética porque estimula la producción de colágeno, regenera la capa superficial de la piel y reduce el efecto de la oxidación diaria. Por otro lado, mantiene la hidratación de la piel y evita la aparición de manchas.

 

Vitalgrana Oleato

 

Po rnuestra parte, el aceite de semilla de granada Oleato de Vitalgrana, con su alta capacidad regeneradora gracias al poder antioxidante del Omega 5 y las propiedades antiinflamatorias de la Hierba Luisa, hacen de este aceite corporal un perfecto aliado para el cuidado reafirmante de la piel. Rico en ácidos grasos esenciales y vitaminas de alto poder antioxidante y antiinflamatorias, ayuda en el proceso de regeneración de la piel madura y retrasa los signos del envejecimiento cutáneo, devolviéndole elasticidad, firmeza y luminosidad.

Y es que el aceite de semillas de granada es uno de los aceites más activos gracias a su singular riqueza en ácido punícico (un ácido graso insaturado poco común) y vitaminas de alto poder antioxidante. Mejora la regeneración de la piel y está considerado un aceite excepcional para pieles secas, maduras y estresadas.

Por eso, en Vitalgrana hemos lanzado Synergic Beauty Treatment. Un Tratamiento bidireccional para potenciar la acción regeneradora de la piel desde dentro hacia fuera y desde fuera hacia dentro. Un pack que incluye un frasco de Vitalgrana Oleato, aceite de semilla de granada macerado con Hierba Luisa para el tratamiento de la piel desde fuera, junto con las cápsulas de aceite de semilla de granada Vitalgrana Omega 5 para un tratamiento desde dentro. Un tratamiento sinérgico, bidireccional y 100% natural.

 

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Fuente: Sibaritisimo / Vitalgrana

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